El Festival Bandera en Rosario tuvo su sexta edición antes 23.000 personas. Rosario es la provincia que ha oficiado de cuna del rock nacional con la trova rosarina en los 80´ con Carlos Baglieto a la cabeza, nos ha dado artistas como Fito Páez y Nicki Nicole y es la cuna del gran Lionel Messi. El festival fue en el Hipódromo de Rosario que se encuentra dentro del Parque Independencia, rodeado de un gran espacio verde.

Las puertas se abrieron temprano a las 14:30 y entre las primeras bandas que sonaron estuvo Cabezas de Remolino, Ryan y Sofia Mora. Marttein en el escenario Norte llamó la atención de los más tempraneros con sus saltos por todo el stage al ritmo de su sonido tecno. Un Muerto Más fue otro de los destacados del comienzo del line-up con un show teatral: tenía un teléfono de línea que estaba conectado al sonido y podía cantar a través del tubo. Además recitaba poemas en mitad de las canciones y actuaba escenas con sus compañeros de banda.

El Plan de la Mariposa despertó los primeros pogos con un público fiel que los sigue a todas partes usando su merch y flameando banderas. El que siguió después fue un artista que no solemos ver en este tipo de festivales, se trató de Juanes que propuso un viaje nostálgico por sus canciones más emblemáticas como ‘La Camisa Negra’, ‘Mala Gente’, ‘A Dios Le Pido’ y ‘Fotografía’.
El público se mezclaba entre los distintos shows porque los dos escenarios principales estaban uno al lado del otro, cuando uno terminaba, comenzaba de inmediato a sonar el de al lado. El tercer stage se ubicó en frente, en el otro extremo del predio, donde se presentaron Conociendo Rusia, Cruzando El Charco, Juana Rozas, Piti Férnandez y 1915, entre otros.

De Juanes se pasó sin escalas a escuchar a la aplanadora. Divididos en el escenario Norte estuvo presente con las paredes de amplificadores de fondo que ya son su sello para lograr el sonido perfecto para este trío arrollador. Vienen de anunciar el lanzamiento de un nuevo álbum luego de 15 años sin editar nuevo material. La banda hizo una lista bien festivalera con los clásicos infaltables como ‘Spaghetti del Rock’, ‘El 38’, ‘Nene de Antes’. Sonaron también algunas canciones de Sumo como ‘Crua Chan ‘ y ‘La Rubia Tarada’, muy celebradas por el público que generó el pogo más grande de toda la jornada.
Las letras de El Kuelgue están llenas de chistes internos que su público adopta como propios
Otro de los grandes nombres del line-up fue Babasonicos en el escenario Sur sumando pantallas extras que solo estuvieron en su show dando cuenta de que la puesta en escena forma parte clave de su propuesta en vivo. Repasaron su último trabajo Trinchera (2022) con ‘Mimos son Mimos’, ‘Bye Bye’, ‘La Izquierda de la Noche’ y ‘Anubis’. También sumaron los clásicos que se cantaron bien fuerte como ‘Carismático’, ‘Irresponsables y ‘Yegua’ con un Adrián Dargelos —frontman de la banda— que derrochó su sensualidad recorriendo el escenario buscando conquistar tanto al público que estaba viéndolos, como al que esperaba en el escenario vecino por la próxima banda.

El Kuelgue llegó casi al final del line-up dando inicio con ‘Sinoca’, Julián Kartun —voz— hizo su aparición con una peluca de pelo largo negro como las que usaron para el videoclip de la canción. Si bien su setlist se conformó mayormente con temas de sus últimos discos, sorprendieron con una joyita que hace mucho no forma parte de las listas de sus shows: ‘Cristo es Marquitos Di Palma’. La intro de la canción es una especie de melodía de iglesia que cuando avanza la canción se transforma en cumbia. Los festivales son siempre una oportunidad para conocer nuevas bandas, si era la primera vez que alguien estaba escuchándolos les dieron una muestra de que deben su nombre. Sus letras están llenas de chistes internos que su público adopta como propios. Otro de los momentos destacados de su show fue cuando Mateo Sujatovich— Conociendo Rusia— subió a escena para hacer juntos ‘Mil Horas’, el clásico de Los Abuelos de la Nada. El festival finalizó con Deep Dish con su set electrónico en el escenario Sur para darle un cierre ideal a una nueva edición del Festival Bandera que ya se transformó en un clásico rosarino.










