Fotos: Isabel Gestoso
Los domingos suelen ser días quietos, de resaca, de almuerzos compartidos donde ya comienza a sentirse el sabor del lunes que nos espera en algunas horas. Justo cuando estaba por caer la tarde, el pasado domingo, hubo un plan para ganarle la batalla al tiempo y retrasar la llegada de los compromisos semanales, un paréntesis: Festival Mutante. El evento festejó su quinta edición en el Complejo C Art Media.
Sunlid fue la banda encargada de dar comienzo a la tarde del festival. A pesar de que el primer lugar en la grilla no suele contar con mucha convocatoria, en el mutante desde el comienzo ya había una buena cantidad de presentes para verlos, que se aseguraron de entrar temprano para no perderse su dream pop. Repasaron su álbum debut no mires atrás (2024), hicieron un cover de ‘Nunca Quise’ de Intoxicados pasado por el tamiz de su estilo y presentaron algunas novedades, las que llevarán a su próxima presentación en el Primavera Sound.


Nina Suárez, la segunda artista del lineup, subió al escenario con su guitarra llena de stickers y su pelo que le caía sobre la cara y por varias canciones no se llegaba a ver su rostro. Con ese halo misterioso interpretó temas de su disco Algo Para Decirte (2023) y también de su último trabajo El Lado Oscuro (2025) como ‘Roto por Dentro’ y ‘Esos Barcos’, conforme se acercaba el final comenzó a dar saltos enérgicos por el escenario sin abandonar la calidad de su expresión en guitarra. Cerró su presentación con un cover de ‘Somethin’ Stupid’ de Frank Sinatra que grabó en 2024 en español, que culmina con un “te amo” que quedó resonando en el aire; fiel a las letras de su autoría que tienen una pizca de romance. “Gracias por venir a esta tarde de rock alternativo que necesita de ustedes”, expresó a los presentes sobre la importancia del espacio.

Lucy Patané hizo su aparición cerca de las 19:30 con ‘GLITTER NEGRO’ seguida por ‘LO CARO’. Para lo que siguió, invitó a Melina Xilas a sumarse en saxo, lo que elevó aún más las piezas de Lucy que cuentan con grandes pasajes instrumentales, haciendo un juego exquisito junto a la guitarra en temas como ‘Ya No Quedan’ y ‘Ustedes’. La mala noticia fue que tuvo que anunciar a mitad de su setlist que le pidieron sacar un tema, así que optó por elevar la vara de la energía al máximo, lo que despertó los primeros pogos de la tarde con ‘LAS DUDAS Y LAS DEUDAS’, ‘TRÁMITES BUROCRÁTICOS’ y ‘En Toneles’ para el cierre. Mujer Cebra era lo que seguía en la noche de domingo, quienes se encuentran presentando su último disco Inhibidor (2026) cuyo lanzamiento fue apenas hace dos meses, tiempo suficiente para que su público se aprenda las letras para corearlas y saltar durante la presentación y lucir orgulloso su merch.

Mientras se rearmaba el esquema sobre el escenario entre banda y banda, una serie de DJs (Moira Memma, Matias Messoulam, Paz Azcárate entre otros), acompañaban los intervalos como parte del espacio de Futurock. Además, al costado del escenario se montó una feria de arte gráfico para recorrer, con objetos de diseño, remeras, revistas, posters y stickers y se podía pasar por espacio de peluquería a renovar el corte. El estudio Nite-Lite Club estuvo detrás de la organización de los espacios interactivos que contó también con distintas instalaciones: televisores de tubo con imagenes coloridas en sus pantallas y estructuras inflables de color neon distribuidas por el venue.

Promediando el final, Mi Amigo Invencible subió a escena con ‘Impecable’ y ‘Desayuno Continental’ sampleado con ‘No Me Dejan Salir’ de Charly García. El pogo lo inundó todo desde el comienzo de su set. La iluminación multicolor flotaba como una cortina sobre cada integrante de la banda, nunca enfocándolos de forma directa, lo que los dejó como sombras en movimiento durante gran parte de la presentación. El foco estuvo en el sonido y en las visuales que acompañan todo su show. ‘Pantera’, ‘Máquina del Tiempo’, ‘Edmundo Año Cero’ y ‘Bip-Bip No Me Hables’ fueron pasando por el setlist, que recorrió temas tanto de sus primeros discos, como de su último trabajo Arco y Flecha (2024). Para el cierre eligieron la canción perfecta para el arrebato que Mariano di Césare (aka El Príncipe Idiota) —frontman del grupo— estaba a punto de cometer. Comenzó a cantarla desde el vallado, poco a poco se fue parando sobre la estructura para quedar de cara a los presentes desde lo alto, para cantarles de cerca. Pero no era suficiente, quería más: tomó envión y se lanzó sobre el público que con sus manos lo sostuvo durante todo el resto de la canción, depositandolo nuevamente en su lugar exactamente en el último acorde; un verdadero ‘Acto de Fe’. Anunciaron que la fecha de cierre de año para ellos será el 6 de diciembre en Niceto Club.

“Si estas en Argentina en el 2026, y tenes un 2% de tu corazón latiendo, vivís con un vaso constantemente lleno que se te rebalsa ante la gota más pequeña, día y noche. Estas feliz y de repente se te llena la zapatilla de agua y no entendes para que viniste al mundo”.
Newsletter Babi Recanati, enviado el lunes por la mañana post show.
El cierre del festival estuvo a cargo de Barbi Recanati que dio comienzo con ‘El Sur’ y ‘Submundo’ de su último trabajo Único y Nuestro (2025). Barbi recorre todo el escenario en una danza que tiene como compañero de baile al cable infinito del micrófono que sostiene en un enredo en su mano, que se va haciendo más grande conforme pasan las canciones, hasta que decide soltarlo, para luego tomarlo otra vez. Un juego constante que ya es su marca registrada. ‘Gauchito’, dedicada al altar que se encuentra justo enfrente del C en el Parque Los Andes, fue uno de los temas que sonó en su setlist junto con el ya infaltable cover de ‘Todo Sigue Igual’ de Intoxicados. Para el cierre enérgico el doblete fue ‘Arte, Arte, Arte’ y ‘Frágil’ donde invitó a Lucy Patane a sumarse en guitarra.

Ir a ver a Barbi no es solo escuchar su música, es también un espacio seguro para la catarsis. El denominador común entre todos los artistas que pasaron por la jornada del festival fue el agradecimiento a las personas que se acercaron a bancar a la movida independiente, sobre todo en este contexto, donde necesitamos mirarnos entre nosotros para entender qué nos pasa, salir de la digitalidad y buscar soluciones, o al menos, un parche en forma de canción, de discurso, de pogo, de transpiración compartida, de lata de cerveza un domingo por la noche aunque al otro día nos levantemos con resaca. Una razón de resistencia.

‘Nada, Nadie’ es un reflejo de estos tiempos y como lo vive Barbi, que tiene el espíritu de expresar que estamos tristes, pero no estamos solos en esa tristeza. Este es un registro de lo vivido para recordar que mientras pasaba el horror, la resistencia también estaba sucediendo alrededor de la música, buscando de dónde agarrarnos para sobrevivir hasta que pase el temblor.









