Pese a todo, la oferta de shows en CABA sigue creciendo y no se limita a los días tradicionales de jueves a sábado, hay domingos de recital y también miércoles. Este último, fue el día elegido por Marttein para su show en Niceto Club, lo que fue acompañado por su público que agotó la fecha.
Marttein hizo su aparición con un sobretodo largo de cuero color violeta en contraste con su pelo rubio casi blanco y guantes negros. Se agachó delante de la batería mirando fijo a su público durante un minuto sin cambiar su sonrisa ni desviar la mirada; como un muñeco de cera. Salió de la pose para inaugurar el show con ‘ADELANTE’, ‘Amigo de la Noche’ y ‘SABOR’. Desde el comienzo dejó en claro que este no sería un show tradicional.

Dos asistentes vestidos de traje como mayordomos de época, le quitaron el sobretodo dejando ver el traje plateado que llevaba debajo compuesto por pantalón y campera. En esa piel interpretó ‘No Vayas’ que contó con un fragmento del himno nacional en versión electrónico; ‘ESPECTACULAR’ que bajó el ritmo acelerado con el que venía el setlist y ‘EL MARRÓN’.
“Por plata baila el mono y el mono no soy yo”
Muchas de sus líricas nos remiten a un universo propio y argentino, haciendo una crítica a aquellos que menos tienen, esos que solo tienen dinero. “Nos falta plata pero tenemos amor” sentencia ‘ADELANTE’, “Boludos peligrosos se golpean la cabeza contra carteles en inglés. Esa música que suena es una gringuería. Yo, Argentina” expresa ‘No Vayas’, “Por plata baila el mono y el mono no soy yo. Cuido la parte más importante de mi cuerpo, el bolsillo, ¿No?”, dispara ‘SÁBADO’. Esta última es una de las que mejor representa el espíritu rebelde y de rechazo de todo lujo vulgar del artista.
‘VINIERON A BUSCAR LA PAGA’ contó con la primera invitada de la noche, Lucy Patané en voz y guitarra, canción que forma parte de su último álbum HIJA DE RUTA (2024). La segunda invitada fue MAG para hacer juntos su feat ‘bullicio’. Nuevamente, incorporo un cambio de vestuario que tenia escondido entre capas: debajo del traje plateado había un body negro al mejor estilo Bowie.

El show fue totalmente performático, casi sin intervalos, lleno de estímulos visuales que representaron el universo de cada canción, lo que lo volvió hipnótico. Una forma de traducir en el vivo lo que venía mostrando en sus videoclips y coronó con “La trilogía de la decadencia”, una serie de tres cortos que ilustran su obra y explotan sus dotes actorales.

Algunos de los momentos destacados de su performance se dieron en ‘FUTURISTA’ con la voz de Mariana Enriquez que sonó en off en el venue dándole mucho más fuerza al relato y ‘Amanece’ de su feat con La Maisón Ferrés que fue interpretada con un bandoneonista para sumar al tango. ‘AMARSE’ contó con la intro de un audio real de una contestadora encontrada en el mercado de pulgas, con el que se armó un corto llamado “Ni una sola palabra de amor” que le reclama cariño a alguien que no responde y se asemeja a la lírica del tema. En ‘No Vayas’ lo vimos atrapado en un grillete con la bandera argentina pintada, que no le permitía mover la cabeza y las manos. Hasta en el momento de intervalo, en el final de ‘PIZZA PARTY’, la banda siguió tocando la canción mientras una persona disfrazada de porción de pizza era levantada en lo alto por los brazos del público mientras animaba la espera por la vuelta a escena del rubio.
Algo de todo ese impulso se contagia, su público arenga cada arrojo de valentía que veían en él, en su entrega total para el show, saltando y cantando las letras. Marttein propone una descarga, una catarsis tecno, con un buffer que te hace vibrar las entrañas. Te recuerda que estás vivo y mientras lo estés, podes salir un miércoles a Niceto a ver que pasa allá afuera, a exorcizar los demonios, a encontrarte con otros en tu misma ciudad que sientan igual que vos.

Para el tramo final del concierto, lució una campera de cuero corta que en sus mangas tenía pelos rubios largos que colgaban casi hasta el suelo. ‘LA INTERVENCIÓN’, ‘LLAMALO’, la cumbia dark de ‘AAA’ y ‘SUPEROFERTAS’ fueron las canciones elegidas para el cierre con una gran cuota de pogo desde abajo del escenario. Para el final, tenía reservado el espacio para hacer sonar en vivo su último lanzamiento, donde se posiciona en contra de las políticas del gobierno actual en relación con EE.UU.: ‘Argentina Is Daing’.
El sonido de un bombo de murga con platillo lo acompañó en el discurso que enunció con un megáfono como introducción: “Pusieron a nuestros cerebros a lavar los platos. Argentina quedó anémica”, expresó. Como guiño de cierre, desde el balcón de Niceto se podía ver al Donald Trump del videoclip de la canción cobrar vida, tirando billetes desde lo alto. Dólares por supuesto.










