Fotos por: Florencia Berdichevsky
Hay una obsesión nostálgica que persigue a todo melómano: escuchar en vivo los temas de los primeros discos de tu banda favorita. Por una cuestión natural, a medida que pasan los años, las primeras grabaciones van quedando atrás y se reemplazan por piezas nuevas, de aquel principio solo quedan los clásicos. Los aniversarios son una ventana que nos permite estar parados en el presente mirando a lo que fue, para honrarlo, recorrerlo en su día y volverlo a dejar donde lo encontramos. Esta noche de viernes en Deseo, Mi Amigo Invencible (MAI) abrió un paréntesis mágico diez años después para darle de comer a esa obsesión: La Danza de los Principiantes (2015) tuvo su celebración.
La intro de ‘Cada vez’ empezó a sonar mientras la banda subía al escenario, de izquierda a derecha: Leonardo Gudiño en percusión, Nicolás Voloschin en guitarra, su frontman Mariano Di Cesare, Lucila Pivetta en bajo, Arturo Martin en batería y Pablo Di Nardo en teclado.

El mundo visual de MAI siempre fue muy rico, el arte de tapa de sus obras se vuelven iconos entre sus fans y alimentan su universo único. En la portada de La Danza, podemos ver a un personaje entrañable: Raúl, que fue cobrando vida a través de los años en los flyers e ilustraciones creadas por Federico Calandria. Así como algunas canciones van quedando atrás para darle lugar a las nuevas, lo mismo sucede con la forma visual en la que se expresan, por lo que hace ya algunos años que no veíamos aparecer a Raúl. Finalmente, para el anuncio de este show lo volvimos a ver pero reversionado con la estética de su último lanzamiento Arco y Flecha (2024); como la prueba de la convivencia entre el pasado y el presente.

La primera parte del show estuvo dedicada especialmente a recorrer el álbum de principio a fin, en perfecto orden. ‘Máquina del Tiempo’ fue la primera en ser interpretada por la banda, seguida por ‘Edmundo Año Cero’ que despertó el primer pogo de la noche.
‘La Danza de los Principiantes’, la canción de donde surge el título, llegó bajo luces color ocre, con un destacable trabajo en las guitarras que sonaban tal como en la grabación; el público que llegó sediento de esta obra se iba llenando de a poco. Lo que seguía era ‘Noches de Ciencia Ficción’, la cuota acústica fugaz bajo luces azules.
En ‘Desayuno Continental’ Mariano terminó saltando al público que lo levantó entre sus brazos con seguridad
‘Gato Negro Pasa’, ‘Gato Blanco Atrincherado’, ‘Leningrado’, las piezas de este álbum se sucedían una tras otra sin pausas, sin interrupciones ni discursos. En ‘Puentes Rotos’, la voz principal fue delegada en Nicolás, para interpretar la lírica que nos habla de un salto al vacío. ‘Mateo’ fue la novena canción del setlist y para cerrar, ‘Entre los Cuerpos’ despertó nuevamente los saltos entre los presentes al grito de “la única fuerza que me guía es la oscuridad”. Acto seguido, abandonaron el escenario.

Luego de un breve intervalo, pasaron de página hacia el presente con cuatro canciones de su último trabajo Arco y Flecha: ‘Todo Lo Que Tengo’, ‘Caballos’ y ‘Pantera’, esta última con un mashup con ‘La bestia pop’ de Patricio Rey donde vimos a Mariano con la máscara de Jason. Saliendo hacia otras latitudes llegaría ‘Bib-bip No Me Hables’ de Dutsiland (2019) y ‘Nuestra Noche’.
Finalmente, Mariano dejó atrás la solemnidad, se descolgó la guitarra eléctrica que casi no había abandonado hasta el momento y se entregó al disfrute. Empezó lanzando papel picado y en ‘Desayuno Continental’ terminó saltando al público que lo levantó entre sus brazos con seguridad. Como si se le hubiese subido algún interruptor interior, las palabras empezaron a brotar. En primera instancia y honrando sus orígenes, le dio las gracias a Mariano Castro y Juan Pablo Quatrini, ex integrantes de la banda y luego siguió por todos los que lo acompañaban en escena. Le agradeció también a los fans, tanto a los que abrazan los cambios como aquellos que solo volvieron a comprar ticket para escuchar lo viejo. A esa masa de personas que esa noche decidió hacerse presente los bautizó “la nueva generación de viejos buena onda”.

Se asomó a leer la lista de temas y debido a la seguidilla sin interrupciones de la que venían, había tiempo para hacer algunas canciones a pedido del público. Así llegó ‘Los Pájaros’ de La Nostalgia Soundsystem (2013) y ‘Piñas’, este último pedido inspirado tal vez en los guantes de box negros con los que Mariano coqueteaba en escena.
Finalmente, la noche llegaba a su fin de la mano de ‘Algo No Ha Terminado’ con intercambio de roles: Pivetta en voz y Di Cesare en bajo, recordando que aunque pasen los años, algunas cosas siguen igual: “Justo ahora extrañamente estamos cambiando la forma de pensar lo mismo, lo mismo que ayer”. El cierre estuvo direccionado hacia el futuro con ‘Acto de Fe’, anunciando un próximo disco de estudio que está por salir del horno, todavía queda mucho por recorrer.









